jueves, 25 de enero de 2018

Sujetar los caballos

El estrés es salud, nos mueve y nos centra, su exceso es ansiedad, que nos lastra, bloquea y embota. El estrés es inevitable pero como su control es posible, la ansiedad es evitable.

Abordar la ansiedad es esencial pues mina nuestra salud eficazmente con sigilo y constancia.

Con preguntas personales, acciones concretas y ayuda, una cuadriga desbocada se puede convertir en una calesa de domingo. No es una transformación cómoda y rápida pero sí imprescindible si pretendemos nuestro bienestar.

Cuatro preguntas personales cuyas respuestas conocemos:

* ¿Tengo ansiedad?

Malestar general, cansancio, mal comer y dormir, contracturas,  molestias en estómago e intestinos, achaques, irritabilidad, desmemoria, desconcentración, inapetencia, miedo...

* ¿Sé, por qué ?

Trabajo, pareja, mudanza, familia, dinero, bebés, pérdidas, mentiras...

* ¿Vivo en el presente o en el futuro?

Estoy ocupado o estoy preocupado, estoy centrado en la acción o centrado en la amenaza.

* ¿Compagino situaciones estresantes con situaciones relajantes?

Deporte grupal no competitivo, reuniones de amigos, descanso eficaz, música, tiempo para el silencio la comodidad y la concentración en actos sencillos...


Cuatro acciones personales a nuestro alcance:

* Decir solo y en voz alta que las cosas van a mejorar e imaginar las escenas en las que ocurre la mejora.

* Programar situaciones relajantes y cumplir el programa.

* Realizar ejercicios de relajación ( respiración, meditación... ) a diario.

* Probar alimentos e infusiones relajantes.

Además de estas acciones que uno puede hacer más o menos solo y sin publicitar la ansiedad, hay una acción que resulta capital en la mejora de la ansiedad:

Conversar en un clima de amistad, sin juicios propios ni del interlocutor, sobre las causas y sus posibles correcciones, sobre los síntomas y sus repercusiones, sobre los avances y los retrocesos, y sobre todo, sobre la confianza optimista.

Tu pareja, un familiar, ese amigo... están para ti y son un tesoro.

Si hecho todo esto la mejora es solo parcial, llegó el momento de la terapia, de valorar ayuda profesional y quizás farmacológica.

Saltarse pasos o no dar los pertinentes es lo habitual. Proponemos ir juntos, despacito y con buena letra hasta darnos ese paseo dominical en calesa.

Un cordial saludo.




















































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