martes, 21 de abril de 2015

Si la letra es pequeña...



... suele ser porque describe la parte desfavorable del contrato.






Hacer una compra cardiosaludable es fácil si se tienen cuatro ideas muy claras y  nos leemos los ingredientes en los etiquetados.






Alimentos de temporada, hidratarse, alimentos para cocinar y alimentos para tomar crudos.


Moderación general con las cantidades y moderación específica con la sal, los azúcares refinados, las grasas saturadas/trans y el vino tinto.


Leer las etiquetas y empezar a leer sal, azúcar, aceite de algo, que no es oliva, y productos químicos aptos, que no recomendables, para el consumo con una E y tres cifras, es todo uno.


Las letras grandes anunciando "bajos en"  o "sin" puede que signifiquen que son "con algo menos".


Los alimentos que encontramos en nuestras neveras y despensas están ahí porque nosotros los hemos seleccionado. Hagamos una selección cardiosaludable.













Subir un peldaño


Cada peldaño es un esfuerzo asumible y la suma de los subidos una mejora reconocible.













No importa el grado de actividad física que realicemos actualmente, siempre se puede  incrementar un poquito. Ese poquito puede ser innecesario, puede ser justo lo que necesitamos o puede ser insuficiente pero fundamental para llegar a obtener la mejora que pretendemos.


A la hora de decidir aumentar nuestra actividad física diaria hay que pensar en qué podemos hacer con mayor facilidad.


La calle es gratis, el carril-bici pasa por delante de mi portal, la piscina  mima mis articulaciones, nada me gusta más que el monte, hay un torneo de pádel en la oficina, en el gimnasio de enfrente hay una oferta en las clases de baile, tengo un amigo runner pesadísimo con que le acompañe...














Te animo a que des ese paso.