viernes, 13 de febrero de 2015

Sin sufrir o no hay trato

Comer cosas que nos desagradan es una manera de amargarse la vida bastante eficaz.


Comer solo lo que nos gusta aunque nos perjudique es una manera de procurarse una enfermedad bastante eficaz.


Comer solo lo que nos gusta y obtener con ello un beneficio para nuestra salud es posible y es nuestra viva recomendación.


Tres  premisas para comer sano y rico, muy sano y muy rico:


- Probarlo todo. Absolutamente todo, tolo lo que se puede comer y de todas las formas en las que se puede comer, con las lógicas limitaciones de precio o accesibilidad.
Una vida no da para hacerlo, pero en unos meses obtendremos un arsenal de comidas sanas y ricas considerable.


- Priorizar los productos de temporada. Nos aseguramos precio, calidad y sabor.


- Preparar nuestra alimentación. Hacer la compra  con algún criterio y sin hambre, cocinar y diseñar los menús de la semana, dejar comida hecha, congelar... dedicarle tiempo a algo tan importante.

































Nadie te obliga a comer desequilibradamente y hay multitud de personas  que  pueden ayudarte a comer saludablemente. Por ejemplo, nosotros.

martes, 10 de febrero de 2015

Sincronización

Resulta que a tu corazón le gusta la calle, y aún más los senderos, le encantan las piscinas, y el agua en general, sonríe cuando ve un palo de golf y amplía la sonrisa cuando ve una bicicleta, además se siente misteriosamente  atraído por las colchonetas de gimnasio.

Sincronizar tus gustos deportivos con los de tu corazón podría derivar en un beneficio intenso y duradero altamente recomendable.

Un calentamiento que nos evite lesiones, es preceptivo, y un ejercicio que mueva nuestras grandes masas musculares ( piernas/cintura/hombros... ) de una manera rítmica y sostenida ( ejercicio aeróbico ) y con una intensidad moderada [ 55%-90% de nuestra frecuencia cardiaca máxima ( 220-edad )], resulta idóneo.

Sesiones de 30-60 minutos al día , de tres a cinco veces por semana, es un hábito cardiosaludable.




























Opciones, márgenes e intervalos, seguro que podemos encontrar ejercicios divertidos, practicables, amables y factibles con los que mejorar nuestra salud.

lunes, 9 de febrero de 2015

Su seguro servidor





Todo acto médico pretende la curación o mejoría del problema de salud planteado, y para conseguirlo se ponen en acción los conocimientos, los medios y tecnologías más avanzadas.

Todo acto médico es un ejercicio de confianza, de información clara que genera opciones, de optimismo y de acompañamiento.

Todo acto médico es un compromiso.









domingo, 1 de febrero de 2015

Sin duda, mejor un paso por delante

Cualquier problema de salud tiene mejor pronóstico si el tratamiento se instaura precozmente. Puro sentido común, puesto que cuanto menor es el problema más facilidad para el tratamiento.


Detectar los problemas de salud cuando son incipientes, es por tanto básico para que luzcan los tratamientos. Detectar los problemas de salud cuando están apenas comenzando, cuando no dan síntomas o son síntomas  muy leves, es fenomenal para abordarlos con buenas perspectivas.


Si los hábitos de vida saludables son la mejor herramienta para prevenir problemas de salud, son las revisiones periódicas de nuestro estado de salud, encontrándonos bien, la mejor herramienta para resolverlos satisfactoriamente.


Adelantarse a los problemas es empezar a resolverlos, así que encontrémonos allí, un paso por delante.





Seamos suspicaces

Afortunadamente disponemos de una creciente cantidad de tiempo para desarrollar nuestros intereses, así lo acreditan las estadísticas sobre la esperanza de vida, aunque desafortunadamente la calidad de vida no muestra la misma progresión creciente, ni siquiera homogénea, de hecho, tiende a decrecer con la edad.


Hay personas de avanzada edad con una excelente calidad de vida, pero son los menos. Tratemos de entrar en ese club. Condicionantes genéticos y/o azarosos aparte, la clave esencial para llegar a una edad muy respetable con una salud excelente radica en ser suspicaz respecto a nuestro estado futuro de salud.


Asumir que nuestro buen estado de salud actual se mantendrá indefinidamente igual de bien por sí solo pese al tiempo, al desgaste y a las agresiones exteriores, es confundir una posibilidad con una obligación.


Pretender que nuestro actual buen estado de salud se mantenga o mejore gracias a nuestros buenos hábitos vitales y a que nos hacemos revisiones periódicas, es apostar por algo altamente probable, sin ser obligatorio.


Para organizar esos hábitos saludables y esas revisiones periódicas, quedamos a su disposición.